Cómo gestionar varios proyectos: mis reglas

Calendario de papel y rotulador para planificar varios proyectos

Regla 1: primero, gestiona bien un proyecto.

Ten en cuenta que quizá no te sientas preparado, pero, tras pasar un tiempo en un entorno nuevo, con una perspectiva renovada y cierta distancia emocional, a menudo empiezas a gestionar mejor también el primer proyecto.

Gánate la credibilidad y aporta un valor comparable al del resto del equipo.

Un aspecto importante es el número de reuniones y una buena distribución entre zonas horarias. Dos proyectos en la misma zona horaria pueden resultar muy estresantes, y el valor que aportan en relación con tu salud es bajo.

Avanza paso a paso, sin prisas: permanece al menos unos meses en un proyecto antes de ampliar. También puedes plantearte cambiar a otro proyecto que se adapte mejor a ti.

El límite de la incomodidad es el comienzo de uno mismo.

Regla 4: no huyas de la zona de incomodidad durante los primeros cuatro meses.

Tu cerebro te gritará que escapes. Este proyecto es malo, la gente es mala, no hay desarrollo personal, vete, no podrás con ello. Pero, si mantienes la regla 4, muy a menudo termina siendo uno de los mejores proyectos que hayas tenido.

En una ocasión me incorporé a un proyecto en la zona horaria CET, con muchas reuniones y un PM muy emocional, mientras la mayor parte del equipo estaba en la India. Dábamos vueltas sin ningún objetivo; la calidad del código era baja, el equipo fingía ser productivo y, en realidad, no se avanzaba nada.

Estuve a punto de irme. En cambio, seguir la regla 4 nos permitió perseverar hasta que el proyecto atravesó una serie de transformaciones: el número de reuniones se ajustó a las necesidades reales, se sustituyó al PO y se incorporó un arquitecto, lo que permitió avanzar de forma constante en una dirección prevista. Ahora es uno de mis mejores proyectos; hace medio año era el peor.