Cómo gestionar varios proyectos sin perder la salud

Dos desarrolladores conversan ante sus portátiles en una oficina

El estrés y la presión son sumamente destructivos. El exceso de cafeína y una mala alimentación no hacen más que acelerar el agotamiento físico y mental. Incluso un solo proyecto puede tener un efecto muy perjudicial en tu cuerpo, así que imagina lo que pueden provocar dos o más proyectos en paralelo. Compaginar varios proyectos durante un año puede arruinarte la salud, especialmente si ya has cumplido los 40.

Aunque ahora no notes el desgaste físico, estás acumulando una «deuda de salud» que tarde o temprano tendrás que pagar. Por eso es importante entender cómo funcionan los procesos relacionados con el exceso de trabajo.

Un trabajo sedentario de oficina provoca tensión física en la columna y el cuello, y la presión por entregar puede causar problemas digestivos.

Ante todo, la capacidad de mantener la perspectiva es fundamental, y esa es una de las ventajas de gestionar varios proyectos. Te ayuda a tomar distancia y reduce la frustración, sobre todo si tenemos en cuenta la frecuencia con la que los proyectos dirigidos por personas resultan ineficaces. Recuerdo haber estado tan preocupado por las normas de formato del código o porque algunos miembros del equipo no se esforzaban que me encontraba despierto a las cinco de la mañana pensando en ello.